dijous, 22 de febrer de 2007

EDUCAR

Per a tots aquells que ens sentim educadors en tot allò que fem... Teresa

Educar es lo mismo que poner un motor en una barca... Hay que medir, pesar, equilibrar y ponerlo todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino... un poco de pirata... un poco de poeta... y un kilo y medio de paciencia concentrada.
Pero es maravilloso soñar mientras uno trabaja, que ese barco, ese niño, ese joven irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras, de conocimientos y sabiduría, hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Soñar que cuando un día esté durmiendo nuestra propia barca, en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada.

Gabriel Celaya