dimecres, 14 de març de 2007

CUANDO EL EVANGELIO IRRUMPE EN EL CUERPO

Cuando el Evangelio irrumpe en el cuerpo
no es la paz de la siesta lo que llega,
es la revolución,
es ver como escapan de las manos las riendas de nuestra vida,
es una locura insólita,
es la inmensa alegría acompañada del hondo dolor.

Cuando el Evangelio irrumpe en el cuerpo
llega disfrazado de humanidad,
miserable y extraordinaria;
marcará nuestra vida para siempre,
hará una línea en nuestra historia
que divida el antes y el ahora;
y nos dejará pobres, inmensamente pobres,
desposeídas de nosotras mismas,
pero firmes en la esperanza y abiertas hacia la libertad.


Cuando el Evangelio irrumpa en el cuerpo
habrá que pedir ayuda.
A fuerza de mente, corazón y Gracia, le reconoceremos.
Pero no, no será la paz de la siesta lo que llegue.
Nos dejará despiertas y atentas,
Nos hará humildes y solidarias,
nos atraerá hacia otros…
y nos pondrá en Camino,
proclamando que el reinado de Dios ya se acerca.
Ana Morales, rscj
México D.F.