divendres, 25 de maig de 2007

FESTA a la FAMÍLIA RSCJ

Avui, 25 de maig, és festa grossa a la família de la Societat del Sagrat Cor. Celebrem l´aniversari de la canonització de la fundadora, Santa Magdalena Sofia Barat.

Les de Barcelona ens reunirem al voltant de l´altar fent Eucaristia i, després, compartirem un berenar sopar "pica-pica".


A continuació, transcric alguns paràgrafs que ens apropen a la Sofia:

"(...) No puedo expresar la dicha de encontrarnos. Nuestro mayor consuelo era la fuerza de nuestra unión basada sólo en Dios. Hablábamos juntas frente al fuego de la cocina" (Sta.M.Sofia Barat).

"Si em fós donat tornar a viure, no seria sino per obeir a l´Esperit Sant i per no obrar sino per Ell" (Sta.M.Sofia Barat) .

"Pasa con el Señor todo el tiempo que puedas sustraer de las ocupaciones; acostúmbrate después a vaciar tus potencias de la ocupación y del recuerdo de las cosas y de las personas que suceden: en cuanto hayamos concluido un asunto, recibido una visita, dejemos el resultado a nuestro Señor y no nos gocemos en recordarlo, tal vez saborear lo que nos haya interesado, el éxito que hemos tenido, las alabanzas... ¿quién sabe?... ¡el amor propio es tan sutil!. Dejemos todo eso y volvamos enseguida al pensamiento de nuestro Señor como el pez que se ha sacado del agua y, cuando la vuelve a ver se precipita en ella... (M du Rousier, 1842).

"En las diferentes fases de su vida, Sofía había dado muchos pasos en solitario. Había encontrado la valentía para salir de las tinieblas de la timidez hasta convertirse en Superiora. Su extraordinaria capacidad para tratar con la gente inspiró a sus compañeras. Experimentó las alegrías y las penas de la amistad y pagó el precio de la efusión desmedida. Tuvo que someterse al rechazo y al ridículo de alguna de sus compañeras más queridas y de algunos sectores de la Iglesia y de la sociedad en general. Y, sin embargo, encontró libertad interior y fuerza personal... En cada etapa del viaje tuvo sus penas y sus alegrías, porque con esa grandeza de corazón y esa valentía supo responder a la vida... Encontró una fuente de vitalidad en su fe en Dios y en la oración, donde recobraba su aliento (P. Kilroy).

"Els temps canvien i nosaltres hem de canviar amb ells" (Sta.M.Sofia Barat).


Eugènia